martes, 28 de septiembre de 2010

Soñé laureles

Arranca mi odio, destruye la maldita poesía; si todo está tan bien cuando creamos miles de estrellas fugaces a ras de suelo.

Casi se desgarra el silencio en ese hueco que palpó mi mano. Casi ya he perdido el miedo, el miedo a equivocarme; como Valle-Inclán: "soñé laureles, no los espero".

Soñé laureles, no los espero. Y la culpa, cada día es menos. No debería ser yo a quien le pasa todo esto; no debería... Que yo miré las estrellas, las que pude entrar en mi cuarto; que yo miré las estrellas aunque el cielo andara nublado.

Y aún mil vueltas y un insomnio no pudieron con tus labios... en este lugar dormido, bajo la efímera contingencia,  donde cada vez nos reímos más del miedo; donde tímidamente nos vamos muriendo.

jueves, 26 de agosto de 2010

Es posible

Es posible que algún día, una vía me arrastre hasta el paraje más confín de los sueños. Donde un esponjoso lienzo configure colores imposibles para poder bañarme en ellos.

Es posible también que todo se tiña de dulce invierno; de fuego y mate y de olor a incienso. Que un viejo tren se vaya haciendo pequeño hasta desaparecer en el cielo.

Que las campanas redoblen por nadie y que en el zurrón de esta alma polizonte sólo queden estos versos, un pedazo de pan y otro pedazo de queso.




sábado, 17 de julio de 2010

La carta

Tengo una carta robada a la noche. Llegada de un silencio, de un suspiro moribundo de infinita tristeza. Llegó poco a poco, reposando en los tejados humeantes con olor a invierno. Desfallecida y oyendo mi guitarra se dejó caer para acostarse entre mis manos.

Tengo una carta robada a la noche y, posiblemente, está preñada de glorias y consecuencias. Quizá por el camino se haya impregnado también de algún sueño ajeno. Reposando entre mis dos manos no quisiera despertarla... parece tan frágil... parece estar tan llena de placer y dolor... quizá nos vayamos lejos de este mundo cruel, donde los días dejen de ser simplemente otro día solitario.

También podría estar llena de esperanzas, de caminos para siempre más caminar. Un sendero iluminado entre la oscuridad que conduzca al lugar donde vivir la vida con ella. Plantaríamos un jardín de besos, de miradas y caricias y su olor me llevaría lejos, especulando sobre quién la escribió, aunque se que fuiste tu. La apretaría contra mi pecho y la miraría lleno de amor. Envejeceríamos juntos, con dignidad y pasión. Yo cada vez más arrugado y ella cada vez más amarillenta.

Y en mi muerte volverá a acurrucarse entre mis manos y mi último suspiro moribundo la hará de nuevo volar, hasta perderse en el mar... Pero nunca la abriría, ¿Qué sería de mi alma si no viniera de ti?

lunes, 28 de junio de 2010

...i mil vegades més...

Despenjant entre les ànimes,
mil revolts que capgiren i giren 
tot el que m’ha fet venir fins aquí; 
tots al meu voltant.

Dansaire com una fulla amb el vent 
moc les mans i et toco. 
Sé que tu estàs allà. 
En una habitació cara al nord; 
on cada matí surt el sol.

jueves, 24 de junio de 2010

Sueños de la Nit de Sant Joan

Noche negra de altas luces que, fugaces, iluminan las ruinas de una casa. No quise más que darte mi alma, pues ella es todo cuanto tengo. Esperaré a que el fuego de esta noche la arrastre al lugar donde nació o bien a los infiernos del olvido; a cualquier habitación de esta casa en ruinas y vacía.

Noche negra de altas luces, que si tu fuego me arrastra al sur, pintaré esta puerta de azul, como el cielo de la mañana, para que aún nos quede todo el día por delante. Reventaré a mazazos la pared que nos separa y abriré una ventana en el techo para que el sol acaricie tus hombros desnudos y yo pueda verte.

Pintaremos paredes de colores alegres y arreglaremos la escalera para poder tocar el cielo. Llenaremos de cojines el balcón para mullir al viento los sueños que nos quedan y en el jardín, entre las ramas de un bonsai veremos crecer en el huerto recuerdos, ilusiones y el amor que plantamos ayer.

Me lo estoy imaginando como si fuese cierto... Entrará el sol por la ventana, tu te levantas de la cama y te acercas a la puerta del balcón; contemplas satisfecha el pequeño reino que hemos creado. Yo me acerco por detrás y te abrazo, recordamos cuando todo eso no era más que una casa en ruinas y con un beso te llevo de vuelta a la cama. Nos regalamos caricias y desayunamos. Hoy no tenemos nada que hacer, solamente querernos.

miércoles, 16 de junio de 2010

La leyenda desconocida del pájaro que nunca más pudo volar

Estábamos allí, despertando lentamente cuando el Sr. Alma removió la basura en busca de algunos pedazos de sol y cerró la libreta. Con el aire que salió de entre las páginas hilvané un porvenir mientras sonaba Neil Young.

Y cuando aquella vieja dama arrancó de su pecho un millón de carcajadas; solo quedó un pájaro en el cable. Solo un pájaro en el cable. Formando la leyenda desconocida del pájaro que nunca más pudo volar.

lunes, 14 de junio de 2010

El hombre que empezó a dar vueltas

Llegó el día en que un hombre empezó a dar vueltas y no paró por complicado que parezca. Llegó el momento en que ese hombre empezó a creer en sí mismo; pero de nada sirve luchar ahora por su vida.

Yo mientras tanto miraba de reojo y puse mi pluma a tu servicio, después de volverla a cagar, otra vez. Siempre me negué a desaparecer junto a la Cruz del Sur.

Y así, sin más, vivimos sin complicarnos; el hombre que empezó a dar vueltas y yo. Sin dosis diarias de felicidad, sin andar descalzos, sin seguir siendo eternamente jóvenes, sin obstáculos, sabiendo quienes somos, descubriendo a cada vuelta el exclusivo poder de la belleza que nos falta y no viendo más.

Desafiando a la aspereza de aquello tristemente habitual y previsible, aunque vivamos de eso. ¿En qué momento se equivocó el hombre que empezó a dar vueltas? ¿En qué momento me equivoqué yo? ¿Cuándo fue la primera vez que aceptamos un “no puedes”?